julio 16, 2018
No botes las cajitas!

Antes de hablarles de las cajitas, debo comenzar por decirles que hay dos formas de comprar pasteles:  en “sets” o juegos que vienen en cajas grandes, o pasteles individuales, lo que se denomina “open stock” en inglés.  En muchas tiendas de pastel online puedes seleccionar los colores que quieres, de las marcas que quieres, sin tener que comprar un juego completo.  Mi preferencia personal es comprar pasteles individuales, y cuando se compran así generalmente vienen empacados en cajitas pequeñas de las correspondientes marcas. En la foto hay algunos ejemplos.

Mi mensaje de hoy es:  no boten las cajitas!   Al menos no todas… Esas cajitas sirven para mantener sus pasteles en uso separados de los demás mientras se está trabajando en una pintura, y eso es muy útil porque facilita bastante la identificación de los pasteles. Esto es una práctica particularmente útil cuando se tiene una paleta de pasteles relativamente grande, es decir, donde hay muchos tonos similares de un color.  Ese azul oscuro que estábamos usando, en un mar de otros azules puede no ser tan fácil de ubicar si accidentalmente lo colocamos en la bandeja general de los azules.  La táctica de reutilizar las cajitas -además de ser ambientalmente amigable-, les ayudará a pintar con más orden y les ayudará a ahorrar tiempo…


julio 2, 2018
Fijar o no fijar?

En el mundo del arte en pastel esta pregunta es recurrente… debo fijar o no mi pintura cuando termino? Existen fijadores comerciales en spray especiales para pastel, que hacen que las partículas de pastel se inmovilicen para que no se desplacen. Esto es muy deseable en especial cuando el pastel ya está enmarcado, porque no queremos que las partículas se muevan y se caigan por dentro del vidrio. Si esto pasa, la luz causará una pequeña sombra sobre la pintura que con el paso del tiempo se les hará insoportable a la vista, por pequeña que sea, créanme… y la única forma de corregir eso es desenmarcar la pintura, limpiar el vidrio, y volver a enmarcar. Y nadie quiere eso!

En mi experiencia, el problema con estos sprays es que oscurecen la pintura o cambian un poco los colores, o peor, si el difuminador del spray no es realmente fino, al rociar el spray pueden quedar marcas de gotas de spray visibles sobre la pintura. La idea es que el fijador rocíe una fina película o capa de producto, pero a veces no es eso lo que se obtiene, ya sea por desperfectos en el rociador o por mal uso, por ejemplo, acercar demasiado el rociador al papel. Pero digamos que se supera el tema de las gotitas de fijador. Para mí el problema sigue siendo el oscurecimiento de la pintura o el cambio de color.

Por eso para mí la respuesta a “fijar o no fijar” es “no fijar”. Es mi preferencia personal, pero muchos pastelistas sí fijan sus pasteles.

Yo no tengo necesidad del fijador porque pinto sobre papel de lija, que agarra muy bien el pastel, y al terminar de pintar, cualquier excedente, lo quito a base de golpear el borde de mi soporte contra una superficie dura (el piso o una mesa), por los 4 lados, para que todo lo que esté suelto se caiga. Mi soporte es rígido, yo pego el papel de lija sobre gatorfoam antes de comenzar a trabajar, el gatorfoam es un soporte muy liviano pero a la vez muy duro. Después de hacer que todo el pastel excedente se caiga de la pintura, cubro la pintura con Duralar (similar al acetato) para protegerlo en su camino al enmarcado. Después que se enmarca la pintura, nada se mueve. La clave es el papel de lija y los golpes! Nunca falla…


junio 14, 2018
Cuando las cosas salen mal… (alternativas para salvar un pastel).

A todos nos ha pasado que en la mitad de una pintura nos damos cuenta que algo va mal, que no nos gusta del todo, que los colores no funcionan, o que el diseño no están bien…en fin, vamos encontrando razones para bajarla del atril y ponerla en la pila de pinturas “de poca esperanza” o directo al basurero si la cosa realmente es grave… pero lo cierto es que el pastel ofrece muchas posibilidades para salvar una pintura debido a sus cualidades. Si somos conscientes de estas cualidades y de las diversas opciones de “salvamento” que existen, veremos que nuestro porcentaje de pinturas exitosas será cada vez mayor. Estas son algunas ideas para poner en práctica:

1. Si usted pinta sobre un soporte rígido como el hardboard o foamboard, intente barrer el pastel en las áreas que se quieren corregir con un pincel o brocha de cerdas medianamente rígidas. En muchos casos, este proceso efectivamente levantará suficiente cantidad de pastel de la superficie para volver a trabajarla sin dejar rastros de la corrección. Si el soporte es papel o cartón, este proceso puede funcionar, pero habrá que proceder con más delicadeza y cuidado para no dañar la superficie misma del papel.

2. Si lo que se quiere hacer es borrón y cuenta nueva sobre toda la superficie de su pintura, intente el mecanismo anterior, o alternativamente, aplique alcohol con un pincel suave sobre toda la superficie para diluir el pastel. El resultado será un nuevo color de base del papel, sin dañar la superficie, lo cual permitirá seguir trabajando sobre ella. Usted puede controlar el color base añadiendo a propósito otros colores para que se diluyan en la superficie. Al menos con este método usted habrá salvado el soporte, que en algunos casos puede ser bastante costoso, como el gatorfoam.

3. A veces lo que no nos gusta de la pintura se puede resolver también cambiando de estilo (stroke), lo cual en muchos casos hace que el cambio de apariencia de la imagen sea significativa, e incluso abra la posibilidad a nuevos juegos de color que son más fácilmente controlables en ciertos estilos. Por ejemplo, el “hatching” o “cross-hatching”, que es básicamente el desarrollo de la imagen a base de marcas como son líneas paralelas o cruzadas, puede ser una buena solución para darle una textura más interesante y menos definida a un diseño.

4. En la misma línea de la recomendación anterior, una pintura que comienza como realista o semirealista y que como tal no termina de gustarnos, puede ser salvada llevándola a un esquema mas impresionista en donde habrá más libertad en el uso del color y la forma. Será cuestión de desarrollar nuevas capas encima de las existentes. Claro que si el diente del papel ya está muy saturado de pastel, probablemente este sistema no sea muy funcinoal.

5. Otra forma de salvar un pastel es salvar solo la parte que sí nos gusta. En esto consiste el “cropping”. Es literalmente cortar la imagen que sí nos agrada y tomarla como nueva imagen para terminarla o para enmarcarla. Este método es muy interesante, ya que nos permite enfocar la esencia de lo que queríamos inicialmente con la pintura. Muchas veces esa esencia está dentro de la pintura, pero en un área más pequeña que la que pintamos. Si la encontramos, podremos salvar la pintura simplemente deshaciéndonos de todo lo demás.


mayo 15, 2018
Pinceles con punta de caucho, aliados del pastelista.

Los pinceles con punta de caucho son exactamente eso… son pinceles que en lugar de cerdas de fibra en la punta, lo que tiene es una punta de caucho suave que puede ser redondeada, en punta o de borde plano.   En esta foto se puede observar un pincel de punta de caucho plana.

Estas herramientas pueden hacer la diferencia entre un borde perfecto y uno irregular.  Cuando de detalles y trabajo fino se trata, estos ayudantes son el mejor aliado.

Se pueden usar para:  corregir un trazo mal puesto, refinar  los bordes de una imagen, difuminar o suavizar trazos muy marcados, dar una apariencia de textura (aquí las posibilidades son muchísimas, el único límite es el ingenio del artista),  mezclar colores en áreas pequeñas del pastel, entre otros usos.

Como están diseñadas para trabajo de detalle, es buena idea usar un tiento (mahl stick) para mejor apoyo del artista a la hora de trabajar.

Los pinceles de punta de caucho abren un mundo de nuevas posibilidades para el pastelista.   Los invito a probarlos…


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